Alicia. Luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mio, alma mia. A-li-ci-a: la punta de la lengua emprende un viaje de cuatro pasos desde el borde del paladar para apoyarse en el tercero, en el borde de los dientes. A. Li.Ci.A. Era Aliss, sencillamente Aliss, por la mañana, un metro sesenta y nueve de estatura con pies descalzos. Era Ari con pantalones. Era Mercedes en la escuela. Era Ariana cuando firmaba. Pero en los brazos de los sueños era siempre Alicia
(Este texto es una modificación del comienzo de la novela Lolita de Nabokov)

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